· Equipo Tuto
Cómo calcular la mora de las cuotas de tu instituto
Los tres métodos de recargo por pago fuera de término, cuál conviene según tu caso y los errores que hacen que la mora no se cobre nunca.
La mora no existe para castigar. Existe para que pagar a tiempo sea la opción más cómoda. Si la tuya no cambia el comportamiento de nadie, está mal calibrada.
Estas son las tres formas de calcularla y cuándo conviene cada una.
1. Recargo fijo
Un monto fijo pasada la fecha. La cuota es de $45.000, vence el 10, después del 10 son $48.000.
A favor: todo el mundo lo entiende sin explicación. Se comunica en una línea.
En contra: no distingue entre pagar el día 11 y pagar el día 28. El que se atrasa un día paga lo mismo que el que se atrasa tres semanas, así que una vez pasada la fecha, no hay ningún incentivo para apurarse.
Cuándo usarlo: cuotas de monto parejo y un solo vencimiento al mes. Es el más común en institutos chicos, y está bien.
2. Porcentaje sobre la cuota
Un porcentaje del valor. Diez por ciento pasada la fecha.
A favor: escala solo. Si subís las cuotas en marzo, la mora acompaña sin que toques nada. Es más justo cuando tenés cuotas muy distintas entre sí —el que paga una cuota de tres disciplinas no debería tener el mismo recargo que el de una.
En contra: en cuotas bajas el recargo queda tan chico que no incentiva nada.
Cuándo usarlo: cuando hay dispersión de montos: combos, becas, multi-disciplina.
3. Interés diario
Un porcentaje por cada día de atraso.
A favor: es el único que premia pagar antes. Al que se atrasó, pagar hoy le sale menos que pagar el viernes, y eso mueve la aguja de verdad.
En contra: hay que poder calcularlo y comunicarlo bien. A mano es inviable —vas a terminar redondeando y perdiendo la coherencia.
Cuándo usarlo: cuando tenés un sistema que lo calcula solo. Sin automatización, no lo intentes.
Los cuatro errores que hacen que la mora no se cobre
Acá está la parte que importa, porque el problema casi nunca es la fórmula.
No avisar antes del vencimiento
La mayoría de la gente no se atrasa por no querer pagar. Se atrasa porque se olvidó. Un recordatorio tres días antes del vencimiento reduce la mora más que cualquier recargo. Si vas a hacer una sola cosa de esta lista, hacé esta.
Aplicarla a discreción
Si la perdonás cuando el tutor insiste, dejó de ser una regla y pasó a ser una negociación. Y se corre la voz. O se aplica siempre, o no se aplica: la mora aplicada a medias es peor que no tenerla, porque genera resentimiento en el que sí pagó.
No dejarla por escrito
Tiene que estar en el reglamento que el tutor acepta al inscribirse, con el método y el monto. Sin eso, cada cobro de mora es una discusión que empieza de cero.
Calcularla a mano
Si depende de que alguien se acuerde de agregar el recargo, no se va a cobrar. Ese es el final real de la mayoría de las políticas de mora: existen en el reglamento y no en la caja.
Una recomendación concreta
Si estás arrancando: recargo fijo, moderado, con recordatorio automático tres días antes y otro el día del vencimiento. El recordatorio hace el trabajo pesado; el recargo sostiene la regla.
Y revisá el número una vez al año. Una mora que quedó fija en 2023 hoy no significa nada.
En Tuto la mora se configura por instituto, se aplica sola al vencimiento y los recordatorios salen por WhatsApp sin que nadie los mande. Podés ver cómo funciona en una demo.